«todavía recuerdo aquellos años salvajes, aquellos kilómetros que ruta tras ruta me mantenían un poco más cuerdo, o un poco menos loco».
«todavía lo recuerdo todo, pero kilómetro a kilómetro, la vida me ha enseñado que al final, sin nada más, simplemente somos lo que somos, esa es mi filosofía, y ésta, mi verdad».

mi nombre es Alex, @ridenrolla en instagram, y tengo una historia POR contar…

Cómo muchos ya sabéis, durante la cuarentena decidí contaros abiertamente mi historia. Mi, ya por suerte, superada enfermedad. Tan abiertamente decidí contarla, que tuve la suerte de llegar a salir en el número de junio de la revista Mens Health España, después de participar en el #retoMHlive que nos propusieron durante la cuarentena. Mi objetivo al apuntarme no fue otro que, aceptar a mi viejo fantasma y mostraros a todos que, al igual que de otras muchas, también se sale de esta enfermedad

Mi historia está ligada a una enfermedad relacionada con un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), en concreto, Bulimia. Una enfermedad la cual, sin darte cuenta, te hace esclavo de tu apariencia, de la comida y, sobre todo, víctima de un mundo que única y exclusivamente existe en tu cabeza. No existe una realidad objetiva que tus ojos puedan ver, ni tan siquiera tu reflejo te devuelve la verdadera imagen que tus ojos no son capaces de ver. La Bulima, la Anorexia, y todos los TCA’s que a día de hoy existen en nuestra sociedad, se convierten en una realidad invisible que no deberíamos obviar pues, al final, el equilibrio entre cuerpo y mente, la verdadera salud, tanto física como mental, son el resultado de un equilibrio entre felicidad y aceptación personal.

Tras un largo período de reflexión sobre este pequeñito rincón que es para mí Kilómetros Positivos, hoy me lanzo a presentaros una web cuyo objetivo es mostraros como, sumando Kilómetros a mi vida, paso a paso el fantasma se ha enterrado, haciéndome ver, y espero que a vosotros también, que la vida se compone de pasos, kilómetros en mi caso, para sumar a tu persona. Tanto si son buenos o menos buenos, siempre podemos sacar una pequeña moraleja de todas las experiencias que nos rodean.

A mí me funcionó. me funcionó tirar de la maneta de freno y pararme a analizarme.

De nada me ha servido cargar con un lastre de 7 años peleando contra esa enfermedad, de nada hasta el día en que decidí contaros mi verdad, y esa no es otra qué, a mis 31 años, soy un afortunado por haber sabido parar, pensar y empezar a sumar Kilómetros Positivos a mi vida. Porque sí amigos, porque si el problema tiene solución, ¿dónde está el problema?, y, si no lo tiene, ¿de que sirve sufrir por algo que no puede cambiar?

¡todo suma, la vida suma!

«a mis padres y a mi hermano por ser el motor y las fuerzas en mi recuperación».
«A MARÍA, POR HABER SIDO MI COMPAÑERA E IMPULSO DE ESTE PROYECTO; POR HABER SIDO CAPAZ DE ENSEÑARME A QUERERME COMO SOY».