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KILÓMETROS POSITIVOS EN EL Nº 18 DE LA REVISTA «SOY BARBUDO»

POR ALEX PULIDO


SOY BARBUDO

Detrás de Kilómetros Positivos está Alex Pulido, posiblemente ese «yo interior que, durante muchos años, no ha sido capaz de mostrarse tal y como es, con un absurdo e inexplicable miedo al rechazo».

Kilómetros Positivos es el nombre que ha elegido para caer real un ejercicio personal de aceptación de sí mismo, sin más; abiertamente y compartiendo con todas las personas una historia, en este caso, la suya.

Alex pone nombre a una realidad invisible que arrastra a una gran parte de hombres y mujeres en esta sociedad tan «visual y estética» que nos rodea. Una sociedad que suele mirar al exterior y que, en ocasiones, se queda ahí, sin descascarar el corazón de las personas.

Con sus aficiones, gustos y vivencias, Kilómetros Positivos es Alex Pulido. «Se que lo soy, porque detrás de este proyecto hay un pedacito de mí, cada vez que me mueve a publicar un post o una foto, hace que acepte un poco más a ese Alex del que tanto me he escondido». Un Alex que durante siete años se vio inmerso en la esclavitud de la apariencia física, la salud mental y, por tanto, la subjetividad que le tocó vivir en aquel entonces.

Detrás de Kilómetros Positivos está su realidad, una adolescencia ligada a un Trastorno de la Conducta Alimentaria como es la bulimia y sus posteriores consecuencias; pero, sobre todo, detrás de esta iniciativa están todas esas personas que pierden la esperanza en ese túnel de oscuridad que es la Salud Mental: sus familias, sus amigos y parejas, su vida. Kilómetros Positivos es el nombre que Alex ha elegido para mostrar a todas esas personas que si se quiere, se puede, que solo nosotros nos ponemos límites y, si cabe aún más, decirles que todo suma, ¡la vida suma!

SB: CUÉNTANOS UN POCO MÁS DEL PROYECRTO

Si soy honesto, no me atrevo a definirlo ni como blog ni como página web, para mí es sencillamente un proyecto personal que no quiero encajar dentro de ningún concepto cerrado, voy creando su forma sobre la marcha. Lo que sí tengo muy claro es que esto de Kilómetros Positivos es un mensaje, mi mensaje, una intención clara de tratar de hacer ver a todas esas persona que se pierden en el vaivén del físico, de los “likes” en Redes Sociales, de las dietas y los extremos, del laberinto de la Salud Mental y sus consecuencias que, mucho más lejos de nuestra imagen o aspecto, esta nuestra persona, nuestra forma de ser, nuestra razón de ser únicos en el mundo.

Por otro lado, el nombre va un poco ligado a lo que me mueve y motiva a seguir sumando cada día experiencias que me hagan sentir vivo. Elegí ese nombre por mi arraigada afición al ciclismo, la cual debo a mi padre, pero sería perfectamente sustituible por “Repeticiones Positivas” o “Desayunos Positivos”. Realmente, “Momentos Positivos” sería el nombre más acertado. Lo sería porque desde el día en que me decidí a mostrar mi pasado y mi enfermedad, a mostrarme sin miedo y con la firme intención de aceptarme, todo tiene un sentido diferente pues, por suerte para mí, ese día dejé de cargar con una realidad de mi persona que me condicionaba mucho a la hora de darme a conocer.

Así soy, con mis kilómetros, mis repeticiones y mis momentos positivos, con mis ratos buenos y malos, mis momentos de análisis personal y aceptación de mis limitaciones pues, al final, las secuelas de una enfermedad relacionada con la Salud Mental quedan archivadas en tu cabeza, y esas hay que saber gestionarlas y mirarlas cara a cara todos los días.

SOY BARBUDO

SB: ¿CÓMO COMENZÓ TODO Y QUE RETOS TIENES DETRÁS?

Todo empezó en la cuarentena. Recuerdo que detrás de este proyecto hubo muchas charlas con María, mi pareja y compañera durante 5 años, y una de las protagonistas de este proyecto.

Hubo muchas charlas en las que yo la decía que tenía muchas ganas de hacer algo con mi historia, con mi enfermedad; algo positivo que pudiera servir de espejo, nunca mejor dicho, para todas esas personas que se pierden, o empiezan a tontear, con la obsesión con el físico sin valorar o sopesar sus consecuencias.

Todo empezó con un fallido intento de autobiografía, una web dónde ponía entrenamientos de vez en cuando y, en el blog, algunas reflexiones de éstas que te vienen a la cabeza relacionadas con el confinamiento y los TCA (se pueden comparar a un confinamiento, créeme) y algún que otro vídeo en IGTV. No seguía ningún orden preestablecido, sencillamente, hacía. La primera respuesta fue, a palo seco, acojonante. La gente de mi entorno, del gym, se volcaron conmigo. Me preguntaron, me apoyaron y, sobre todo, me animaron a seguir gracias a su mensaje: “eres una persona muy valiente Alex y, sobre todo, generoso”. Para nada me esperaba esta respuesta, y mucho menos, me consideraba (y considero) un valiente, sencillamente, he aceptado lo que soy.

Pero, ¿sabes de estas veces que estás haciendo algo, pero no tiene la forma que quieres? Pues eso me pasaba a mí. No llevaba el camino que yo quería, me sentía obligado y comprometido con algo que no me llenaba. Le di muchas vueltas, Kilómetros Positivos no iba a ser un blog más, Kilómetros Positivos debía ser, y es, un mensaje, una declaración de intenciones, una simple intención: aceptarme.

Paré un poco y traté de analizar lo que estaba haciendo, lo que quería hacer y, sobre todo, por qué lo quería hacer. Tuve suerte, y la revista Men’s Health lanzó un reto en la cuarentena el cuál consistía, además de entrenar y seguir un estilo de alimentación saludable, cen ontar una historia de superación. Ahí pensé “¿Y por qué no?” Y me lancé a contar mi historia.

Ese fue el primer reto en el que me aventuré con Kilómetros Positivos, aspirar a ser portada de la Revista. No lo hice por el físico, no me muevo por esa motivación, lo hice, como ya te he dicho, por demostrar a las personas envueltas en estas enfermedades que se puede salir y ser feliz. Además, en pleno confinamiento, ofrecer un punto de vista positivo de la vida me parecía, en primer lugar, sano para mí y, por extensión, para las personas que quiero. No tuve la suerte de ganar, pero sí de salir en dos números seguidos de la revista y, especialmente, en el número que publicó al ganador y a los cuatro finalistas. Salir rodeado de historias tan chulas y con tanta fuerza, de personas auténticas, ya me hizo ser un afortunado.

Total, que decidí seguir moviendo un poco más mi proyecto. Su fondo no es otro que el de llegar a tantas personas en el mundo como me sea posible, ayudarlas y darles un punto de vista diferente sobre la vida. Para sorpresa mía, los chicos de Where Is The Limit me ofrecieron participar en las WITL TALKS, una semana compuesta de charlas virtuales con diferentes historias de contenido motivacional.            

Ahí ya estaba flipando. Imagínate. En mi semana participaban El Chojin, Rocío del Alba y Ferrán Abat. Junto a ellos, un tal Alex Pulido cuya historia hablaba de la bulimia y la superación de un TCA. No me lo creía. Estaba hablando en directo con Antonio Gassó, con El Chojin, con Rocío del Alba y con Ferrán Abat. Gracias a Rubén, de WITL, tuve una oportunidad bestial de demostrarme a mí mismo que, Kilómetros Positivos, era ya una realidad. De hecho, después de reestructurar la web, es la primera entrada que hay en el blog. Como te digo, no me obligo, me gusta ir sumando poco a poco experiencias y vivencias positivas a mi rinconcito en la red.

KILÓMETROS POSITIVOS
KILÓMETROS POSITIVOS

SB: SABIENDO YA DE QUÉ VA TODO ESTO… ¿ES VITAL EL DEPORTE PARA MANTENERNOS
CUERDOS?

Mucho, incluso un poco más si cabe decirlo.

El deporte es vida, da igual el que elijas, lo importante, es que te haga moverte de tu zona de confort y, sobre todo, te haga feliz. El deporte no es una obligación, el deporte es sinónimo de felicidad, cordura y, sobre todo, salud tanto a nivel mental como físico. Ya seas un profesional o un aficionado, en ambos casos tratar de mejorar te da una recompensa bestial, eso sí, de mejorar, no de ser el mejor. En esta vida cada día tengo más claro que hemos venido para ser felices. Mira la que está cayendo ahí fuera con el COVID-19…            

En mi caso, tengo la suerte de trabajar en un gimnasio, imagínate hasta qué punto me da cordura el deporte. Tanto es así, qué para mí, trabajar, es sinónimo de felicidad y bienestar. La familia del gimnasio me carga las pilas cada día.

SB: ¿CÓMO TE HA AYUDADO A TI EL DEPORTE?

En primer lugar, quiero dar las gracias a mi padre por haberme inculcado la filosofía del ciclismo desde bien pequeño. Para mí, el ciclismo es superación, tesón y constancia, sacrificio a veces. Valores que he sabido exportar a mi día a día y a mi filosofía de vida.

Por extensión, el ciclismo me flipa. Sin embargo, esa inquietud por mejorar me hace no ser estático con una única disciplina. A lo largo del año suelo correr de forma más intermitente, también me mola y me exige bastante, la zona de confort es demasiado cómoda, de ahí su nombre, ¿no? Pero la comodidad no te enseña, te hace ser estático, como un cactus, estás ahí y ves la vida pasar sin más.

Pero parejo al ciclismo, debo incluir al fitness. En mis peores años no supe gestionar mi obsesión por la delgadez y, fíjate, el año que decidí curarme, que me puse pico y pala a consecuencia de la pérdida de una persona querida (fue el punto de inflexión que me abrió los ojos) me apunté al gimnasio. Mi vida ese año se resumía a salir a pasear con mi madre, ir a “mover unos hierros” y terminar la carrera universitaria.

¿Puede ligarse mi enfermedad, y su pareja obsesión por la imagen, al hecho de apuntarme al gimnasio? Aunque parezca evidente, yo te digo que no. Para mí, fue un triunfo ante el espejo. Empecé a encontrar una versión de mí que me daba seguridad tanto a la hora de comer como de gestionar mi imagen personal. Cada día que llegaba del gym o de andar, sentarme a comer era una recompensa, una razón para ser feliz. Y eso me lo enseñó el deporte.

A día de hoy, tanto fitness, como ciclismo e incluso correr, aunque sea más exporádico, forman parte de mi persona. Son el motor de mi cordura y desconexión. He encontrado un rincón en mi rutina para entrenar en el gimnasio de la mano de Javi Colomer (@beatman84) que me tiene motivadísimo pues, cada entreno, es un reto. Un rincón en mi rutina para salir con la Mountain Bike o la Bicicleta de carretera, compartiendo pedales con mi hermano, un vínculo que haré todo lo posible por mantener en el tiempo, pues me hace eternamente feliz. Un rincón, aunque más pequeñito, para escaparme a trotar de vez en cuando como un rinoceronte, que también ayuda salir de vez en cuando tú solo a pensar y/o desconectar.

El deporte es una razón para demostrarnos que podemos mejorar, que no existe un límite si tienes ganas de perseguirlo.


SB: TCA, ¿DE QUÉ MANERA AYUDAR A OTROS QUE PUEDAN ESTAR PASANDO POR ESTA
SITUACIÓN?

Estar aquí contestándote a estas preguntas ya es ayudar. Contar mi historia con el fin de, simplemente, darla a conocer y aceptarme, ya es ayudar. Y lo es, porque yo solamente soy una persona en el mundo que ha decidido poner nombre a esta realidad en voz de muchas que no saben cómo enfrentarla. Esa creo que es la forma más bonita en la que puedo ayudar.

Trataré de llevar tan lejos como me sea posible este proyecto, esta historia. Y lo haré movido por el único fin de seguir, cada día, aceptándome un poquito más y sabiendo que, los problemas, cuando se comparten, son menos problemas.

Sería fabuloso poder llegar a dar alguna charla en el ámbito educativo o realizar algún tipo de “gira” contando toda esta historia. Creo que los valores que se venden a día de hoy distan demasiado de los valores AUTÉNTICOS que nos deberían mover como seres humanos.


SB: ¿ES IMPORTANTE AFRONTAR UN TRASTORNO ALIMENTARIO DESDE EL MINUTO CERO?

Lo difícil de un TCA quizás sea encontrar el minuto cero, es decir, el minuto en el que te das cuenta de que tienes un problema, quieres solucionarlo y pides ayuda. Esa es la mayor dificultad que yo veo a la hora de intentar superar este tipo de enfermedades.

Creo, o por mi experiencia a mí me lo parece, que la dificultad reside en la subjetividad en la que vive inmersa la persona que padece este tipo de enfermedades. Distorsionas tanto la realidad que no sabes exactamente lo que es real y lo que no.

¿Sabes eso que dicen de que te miras al espejo y, aun estando muy delgado, te ves gordito? Pues es el fiel reflejo de la realidad que se afronta en este tipo de enfermedades, pero elevado a la máxima potencia, pues esa distorsión se aplica a todos los aspectos de tu vida cotidiana. Esa es la dificultad del minuto cero.

Si es cierto que hay personas que se dan cuenta muy pronto de que tienen un problema. En mi caso fueron tan sólo 6 meses los que pasaron hasta que pedí ayuda a mis padres, pero, en el lado opuesto, hay personas que nunca llegan a reconocer que tienen un problema o aceptar la ayuda que se las ofrece. Pero en cierto modo, sí, a más rápida sea la reacción de la persona y de su entorno, sobre todo familiar (es súper importante), más probabilidad de superar esta enfermedad se tiene. Realmente, ahora que lo miro desde fuera, lo veo muy complejo. Por más ayuda que te ofrezcan o te presten, la mente es algo demasiado complejo, y si una persona no quiere dejarse ayudar…


SB: ¿LOS PROBLEMAS ESTÁN EN LA SOCIEDAD O EN UNO MISMO? ¿O LA DE SUMA DE
TODO UN POCO?

 Francamente, el problema es de una persona, pero el efecto social que se ejerce sobre ella puede ser determinante en este tipo de trastornos o conductas. Mira mi caso, es muy sencillo de describir: yo fui víctima del Bullying durante muchos años en mi infancia, ¿la razón? Estar gordito. ¿Fue culpa de la sociedad o mía por no saberme defender?

Creo que es una respuesta demasiado complicada de resumir. Pero lo que sí puedo decirte con total certeza es que, a día de hoy, los valores que se tienen en cuenta a nivel social, son demasiado superfluos. Se valoran más los seguidores en Redes Sociales que los familiares o amigos que tienes en tu mesa compartiendo un café contigo. Seamos realistas, es muy fácil dar un paseo a día de hoy y ver a la gente con el móvil en la mano sentados en una mesa sin hablar con el que tienen delante.

 Eso es a lo que me refiero con “valores superfluos”. Lo que prima es lo que se ve, lo que muestras y lo que parece que vives: selfies llenos de sonrisas y fotos de desayunos con diamantes. Esos problemas están en la sociedad, después, el cómo nos afecten a cada uno de nosotros ya sí es responsabilidad nuestra. La fortaleza y el amor propio de una persona son clave en todo esto, pero claro, si a un chico o una chica les hacen Bullying desde su adolescencia por su aspecto físico, ¿qué amor propio o fortaleza eres capaz de crear o mostrar cuando no eres lo suficientemente adulto como para valorar tu persona por cómo eres y no por cómo aparentas? Es complejo de responder.            

Sinceramente, me atrevería a decir que este tipo de enfermedades son fruto de los valores “sociales” que se defienden a día de hoy y de cómo cada persona los interpreta para consigo misma, si bien, como dices en la pregunta, son, quizás, la suma de todo un poco.

TODO SUMA
KILÓMETROS POSITIVOS
Where is the limit

SB: EN CUANTO A KILÓMETROS POSITIVOS… ¿PROYECTOS Y RETOS QUE TIENES YA EN
LA RECÁMARA?

Haber tenido la suerte de participar en las WITL Talks me ha hecho querer dar un paso más en todo esto. El siguiente objetivo que tengo en mente es presentarme a las Becas WITL. Se trata de un programa de becas deportivas que tiene como objetivo ayudar a deportistas amateurs (no pros) a alcanzar sus sueños o superar sus retos relacionados con el deporte.

En septiembre se abren las votaciones para los proyectos candidatos a estas becas, el mío está enfocado a sumar kilómetros a favor de hacer visibles los TCA, concienciar de su existencia a la sociedad y, sobre todo, que sirva de ayuda, pues en mis planes entra destinar el máximo importe posible a alguna asociación que luche contra el Bullyng o los TCA y, si me sale todo como tengo pensado, incluso organizar algún tipo de gira o algo así en diversos centros educativos para contar mi historia a los chicos y chicas jóvenes, y por supuesto, a sus familias, pues al final, este tipo de enfermedades involucran a todo el círculo que rodea a la persona que la sufre.


SB: AHORA EN SEPTIEMBRE SABEMOS QUE EMPIEZAS OTRO PROYECTO PERSONAL ¿NOS
CUENTAS DE QUÉ TRATA?

Pues claro!

Mi siguiente proyecto, como he dicho en la anterior pregunta, es optar a las Becas WITL y realizar la Pilgrim Race, una prueba que hace el Camino de Santiago de Madrid a Santiago de Compostela en 7 etapas de Mountain Bike.

Con mi participación, espero poder mostrar y motivar a las personas con Trastornos de la Conducta Alimentaria, y a su familia y amigos cómo, sumando Kilómetros a mi vida, paso a paso, pedalada a pedalada en la bici, repetición a repetición en el gym, el fantasma de la Bulimia se ha enterrado, haciéndome ver, y espero que a todas las personas que me lean también, que la vida se compone de pasos, kilómetros y repeticiones en mi caso, para sumar a tu persona. Tanto si son buenos o menos buenos, siempre podemos sacar una pequeña moraleja de todas las experiencias que nos rodean.

Además de dicha consecuencia, la enfermedad, la bulimia, me gustaría contar a las personas y, en concreto, a los jóvenes, como el Bullying y el acoso escolar hicieron tal mella en mí, en mi niñez y en mi adolescencia, que no fui capaz de reaccionar de una forma coherente y racional ante las consecuencias de dicha etapa en mi vida. Ser víctima del acoso escolar me hizo infravalorar mi persona y enfocar la etapa de adolescencia y madurez supeditado a la inseguridad que mi físico generaba en mí cada día.

La razón principal de mi candidatura a las Becas Where is The Limit no es otro que el de hacer visual los TCA y combatir el acoso escolar, darlos a conocer y motivar a las personas que se ven inmersos en ellos a decirse todos los días de su vida, cada mañana al despertar, que su persona, es mucho más bonita que su aspecto exterior y, que los miedos, se enfrentan con tesón y valentía.

Si bien, Kilómetros Positivos no es un proyecto estático ni mucho menos. La verdadera intención de mi candidatura es la de iniciar un camino que me permita llegar tan lejos como tantos pedales, rutas y aventuras consiga completar, con una bandera y un objetivo: TODO SUMA, LA VIDA SUMA. Por eso, he considerado oportuno dividir mi objetivo principal en varios “mini objetivos” que aporten dinamismo, versatilidad y la posibilidad de desarrollarlo en el tiempo:

  1. Hacer visual una realidad camuflada en nuestra sociedad: los Trastornos de la Conducta Alimentaria y el Acoso Escolar.
  2. Dar a conocer mi historia, mi trayecto para superar la Bulimia y la vinculación con el ciclismo para superarla.
  3. Combatir el acoso escolar desde la raíz, desde la base, desde la educación. Una vez finalizada la prueba deportiva elegida, me gustaría desarrollar un Tour por varios centros educativos, contando mi experiencia en la vida y su similitud con la prueba (la Pilgrim Race es un Camino de Santiago dividida en 7 etapas, el mismo número de años que a mí me costó superar la enfermedad).
  4. Compartir con los participantes de la prueba mi historia. Sería muy bonito tener la posibilidad de, todos los días, un ratito antes de cenar, charlar con las personas de la prueba a cerca de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, como afectan a la persona, a su familia, a sus amigos y a toda su vida. Hacer el paralelismo de 7 años, 7 etapas, me parece una opción súper dinámica para dar a conocer esta enfermedad.

De ser elegido mi proyecto, el importe recibido por la beca sería destinado a una asociación que combata principalmente el acoso escolar y/o los Trastornos de la Conducta Alimentaria pues, mi historia y mi enfermedad, son fruto del Bullying. Para mí, únicamente necesito el importe de la prueba, todo lo demás, quiero destinarlo a ayudar y promover una educación sana y llena de valores.


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